Gracias a los andamios podemos llevar a cabo múltiples actividades, des de lo que se refiere a la construcción como procesos de reformas de fachadas internas, externas, iglesias, museos, u obras de arte de gran envergadura como monumentos; pero, a su vez los andamios son el punto de apoyo básico de los profesionales que trabajan sobre ellos, poniendo en juego y arriesgando su vida, y, por ello, deben estar construidos con la mayor precisión y la más apurada elección de materiales para evitar cualquier tipo de accidente.
Uno de los más frecuentes accidentes y a la vez una de las catástrofes que más empeño de pone en evitar es, en especial, evitar que estos andamios se vengan abajo de forma accidental. Esto es la causa de muchos accidentes laborales y puede causar a quien trabaja en ellos varias lesiones físicas, traumas crónicos de por vida, incapacidad laboral, o incluso llegar al punto de la muerte.
Es por esto que se recomienda vigilar los elementos de apoyo y mecanismos de aseguración de barras y sujeción, como también el peso máximo aconsejable de la suma de las herramientas que estamos utilizando y las personas que están trabajando sobre ellos. Las medidas de los andamios también cumplen una función fundamental a la hora de su correcta utilización y seguridad. Las dimensiones de éstos deben ser elegidas con una concienzuda reflexión al respecto de su posterior destinación al trabajo. Cualquier error de previsión en esta fase previa, podría desembocar en un trágico siniestro.
Aún con todas las precauciones previas, el solo fallo de una omisión en la ensamblaje de la seguridad conlleva con toda seguridad consecuencias preferiblemente evitables. Por esta razón, es necesario hilar muy fino con las precauciones que tomamos y exigir a nuestro sistema de prevención la máxima seguridad para los trabajadores que se exponen a este riesgo. Un buen equipo de trabajo, pero también una adecuada preparación previa de los trabajadores e información sobre métodos de prevención son conceptos clave.