El andamio de torre, o de aluminio, es uno de los más utilizados para trabajos de poca altura. Esto es porque es uno de los más seguros y con multitud de opciones a la hora de ser utilizado, brindando muchas facilidades a quien lo pone en práctica. Pero hasta las estructuras más bien diseñadas pueden sufrir percances que desemboquen en accidentes laborales, tales como las caídas desde un andamio, que son la causa de muerte por siniestralidad laboral más elevadas, y, como tal, merecen especial consideración. En este tipo de andamios, las causas de precipitarse al vacío por errores de montaje son los siguientes:
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La relación entre la medida de separación del suelo y la parte alta de la estructura y el ancho de la plancha base es excesivamente grande.
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Hay sobrecarga en la plataforma superior de trabajo, lo cual desestabiliza la estructura.
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Se intenta aumentar la altura de la torre de formas no permitidas, como el uso de una escalera de mano sobre la plataforma superior.
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Hay una movilidad de la torre con personas o materiales en su parte superior.
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Se utiliza la torre en terreno inclinado o desnivelado en el cual no es posible adecuar el tamaño regulable de las patas a los altibajos del suelo.
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No se asegura la torre al edificio o estructura cuando esto es necesario.
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Se accede a la plataforma superior utilizando crucetas o otros medios no regulados por las instrucciones de maniobra.
Por tanto siempre que sea posible, amarraremos la torre a la estructura adyacente. Por seguridad, se mantendrán las ruedas fijas y con imposibilidad de moverse al estar usando el andamio. Es importante que se tengan en cuenta las indicaciones de los fabricantes, ya que han sido elaboradas por ingenieros y técnicos de la seguridad para evitar los accidentes que pueden ser mortales, y aconsejan valores como puedan ser el peso máximo, las inconveniencias de tiempo atmosférico o un uso indebido a la hora de acceder o mover la torre móvil.