
Los andamios plegables nacieron como una forma fácil de ahorrar espacio a personas que necesitan de un andamio constantemente pero que carecen del suficiente espacio para almacenarlo adecuadamente en su taller o empresa.
Estos andamios plegables son una herramienta básica para albañiles o pintores autónomos que guardan su material de trabajo en pequeñas lonjas de barrio. Los espacios de estas lonjas suelen ser de poco mas de 20 metros cuadrados y como es obvio, entre el material de trabajo que ya haya almacenado se hace imposible meter un andamio sin que el taller parezca una leonera.
Los andamios plegables son también muy fáciles de transportar y pueden ser metidos dentro de pequeñas furgonetas o de coches de empresa para transportarlos al lugar de trabajo sin mucha dificultad.
El montaje de los andamios plegables también es muy sencillo y no tomara más de 15 minutos su montaje, por lo que se puede llevar cada día después de finalizar el trabajo al almacén. Son andamios muy resistentes a la corrosión pero como es obvio no resisten tanto peso como los andamios tubulares o los andamios modulares, que están preparados para obras que exigen mayores resistencias al realizarse sobre fachadas de edificios.
De todas formas, para autónomos y pymes es una buena alternativa y mucho más económica que los andamios convencionales que podemos ver normalmente. Ahorra mucho tiempo, y eso también es dinero, ya que permite realizar trabajos mucho más rápido por su flexibilidad.
Los andamios plegables se pueden encontrar de segunda mano o usados a través de Internet o en periódicos locales donde muchos particulares o autónomos los ponen en venta. También puedes acudir a un compraventa de andamios aunque suelen ser algo más caros que si los compras de particular a particular.