El record guinness correspondiente a los andamios más grandes de toda la historia, se batió para la construcción de los enormes biodomos localizados en St. Austell, Inglaterra, a 500 kilómetros de Londres, en el extremo sur de Cornwall. Los biodomos dan nombre a unas cúpulas monumentales al fondo de un profundo valle, estamos hablando del Proyecto Edén, que ha repercutido en el incremento turístico más pronunciado jamás visto en esa zona desde 2001, pasando a ser el sitio más visitado de Europa. El proyecto edén es la transformación de durante siete años de una cantera de arcilla en desuso en un invernadero de quince hectáreas, el mayor del mundo.
El complejo de instalaciones está básicamente integrado por un enorme jardín con 12.000 variedades de plantas de todos los rincones del planeta, un centro para visitantes y una zona de estacionamiento para mil vehículos. Pero lo más impresionante son los dos biodomos. El más grande (Area Tropical Húmeda) tiene 240 m de extensión, 55 m de alto y 110 de ancho.
Pues bien, para construir lo que se ha ganado la fama de octava maravilla del mundo se necesitó nada más ni nada menos que unos andamios de la altura de 12 pisos. Para ello se utilizó unos 46.000 tubos que, extendidos en línea recta, habrían ocupado 500 kilómetros.
Para recubrir las cúpulas, en vez de vidrio se utilizó un innovador producto, el etilenotetrafluoroetilenom (ETFE) que es transparente, reciclable, antiestático y, en general, muchísimo mejor que la otra opción, el vidrio, por cuanto tiene el doble de propiedades de aislación, y un peso de apenas el uno por ciento en comparación. Pero lo mejor de todo, es que refleja los rayos del sol sin causar, como algunos otros plásticos, efectos químicos dañinos para la capa de ozono.